24 de noviembre de 2007

Desnombramiento

Muchos dijeron que Uribe había cometido un error cuando nombró a Chávez como mediador. La razón aducida era que no se puede nombrar alguien que no se pueda desnombrar. Y parece que el argumento hizo más carrera del lado venezolano pues Chávez actuó hasta ahora como si no tuviera amenaza de “desnombramiento”, a juzgar por los errores elementales de diplomacia, el último de los cuales fue saltarse los canales naturales de comunicación con el comandante del ejército.

No hay duda en que era una carta arriesgada de Uribe y tal vez, aún hoy, la única capaz de lograr una salida real al acuerdo humanitario, dado el ascendente del fenómeno Chávez sobre la guerrilla colombiana. Pero por lo mismo, se trataba de una situación peligrosa para el objetivo del gobierno Uribe de quitarle oxígeno político y exposición mediática internacional a la guerrilla. En estos tres meses, las FARC recuperaron visibilidad política e interlocución internacional, la misma que habían perdido en los últimos años. Pero en ese tiempo, la posibilidad del acuerdo humanitario estuvo más cerca que nunca.

El Gobierno dejó la impresión de que desde hacía varias semanas venía buscando el pretexto para parar la mediación del presidente de Venezuela. Quedaron “colgados de la brocha” no solamente Chávez y Piedad, sino también Sarkozy, los secuestrados de las FARC, sus familias y todos los colombianos que quieren un acuerdo humanitario.

Resulta difícil creer que la decisión del gobierno no tendrá efectos sobre otros frentes. Las FARC parecían haber visto en Chávez una posibilidad de visibilidad internacional. Su reacción podría ser la de un enfriamiento y endurecimiento respecto de cualquier negociación o intercambio con el actual gobierno.

Chávez por su parte respondió desde su cancillería, ahora sí con lenguaje diplomático. Pero no es descartable haya un efecto de enfriamiento de temas sensibles de la agenda binacional, al menos por algún tiempo. Los franceses, tan interesados en el tema, habían puesto en esta mediación mucha expectativa y la opinión pública francesa ha percibido la decisión de Uribe como impredecible, por decir lo menos. Es difícil, pero tampoco habría que descartar que las FARC avancen hacia una entrega a Chávez de algunos secuestrados, lo que sería retornar al escenario que algunos analistas habían aventurado antes del “nombramiento” de Chávez como mediador y que precisamente había precipitado en Palacio este nombramiento, como en una especie de “fuga hacia adelante”.

Retornados al punto “cero” del acuerdo humanitario, la gran pregunta es si algo se moverá antes de las próximas elecciones presidenciales. Una lógica de racionalidad política hace pensar que las FARC se reservarán para ese momento la posibilidad de incidir, como ya lo hicieron en las tres elecciones anteriores, una vez impulsando el la opinión pública hacia el candidato de la paz y dos veces seguidas hacia el candidato de la mano dura.

Publicado El Nuevo Siglo 27-11-2007
Publicado
www.lapalabradigital.com

1 comentario:

Victor dijo...

Definitivamente la decisión presidencial fue la acertada .Por la fecha de tu columna deja ver que Chávez contestó desde la cancilleria, lo que hace creer que Chávez es respetuoso del fuero interno de los países (respeto que no ha mostrado para otros) pero cual es la sorpresa. Su intervención en el día de ayer le dolió mucho su "desnombramiento" y se comporto como el empleado mediocre que en ves de aceptar sus errores le hecha la culpa a jefe por que este no es capaz de ver en el un empleado sobresaliente.
La guerrilla ya sabíamos que no mostraría voluntad para entregar a los secuestrados y siempre logran su objetivo "el terrorismo" que no solo se hace con armamento sino con generar expectativas en un país que sueña con la paz y que la guerrilla no esta dispuesta a jugársela pues perdería toso su imperio en la cocaína.