8 de diciembre de 2007

Con tacto en Francia

La casa de Nariño intentó involucrar a la ligera a Francia en la mediación internacional para el acuerdo humanitario. Pero Sarkozy con tono propio de diplomacia madura dijo claramente no que no se dejaría instrumentalizar. Resultó, por decir lo menos, apresurado anunciar que el Comisionado Restrepo salía de urgencia para Francia a reunirse con el presidente francés. Uribe no puede pretender un involucramiento de Sarkozy a la ligera y sin una hoja de ruta seria. En las relaciones con Francia se requiere el tacto de la diplomacia. Por su parte, Francia parece haber reconstruido una fórmula para enfrentar el problema, con menos pasión, con mas estrategia y cabeza fría, sustentada en pruebas concretas de supervivencia, que ellos eran los únicos que habían pedido desde tiempo atrás, y manteniendo la perspectiva humanista que siempre la ha caracterizado.

Gracias a la ambivalencia del Gobierno y de las FARC, el acuerdo humanitario está en el punto cero. Es cierto que en Uribe y las FARC han primado las consideraciones de índole política más que las humanitarias en este asunto, como diría Ingrid, se han guiado por intereses y no por principios. No ha habido hasta ahora espíritu humanitario en Uribe y las FARC. Con Francia, hay la posibilidad de ver aparecer los principios. Por ello han resultado tan significativos los mensajes de Sarkozy a los secuestrados y a Tirofijo.

Realmente ha sido la carta de Ingrid la que ha relanzado esta nueva dinámica. Ingrid ha demostrado que no se necesita un discurso encendido ni una cantaleta constante para que el mundo entienda el salvajismo de las FARC. Sus palabras y el símbolo de su imagen han sido más efectivas que las frases altisonantes de los ministros. Gracias a ello, hoy el mundo y también los colombianos son más sensibles al drama de los secuestrados y hay esperanza de que esta presión internacional conduzca a su liberación. La alcaldía de Paris y también las de Bogota, Medellin, Cali y Cartagena, convocadas por el alcalde Samuel Moreno, podrán contribuir mucho en mantener esta presión sobre las FARC.

Entramos en una nueva fase del sinsentido que es esta tragedia. Queda esperar que la ambivalencia y la terquedad de las FARC y del Gobierno nacional no terminen por abortar una vez mas lo que podría ser la acción que ponga fin al drama de estas familias colombianas. No puede ocurrir que las necesidades políticas y de imagen de las FARC y de Uribe, a quienes parece convenir mutuamente mantener un pulso de primer plano, terminen por frustrar una vez más la liberación de los secuestrados.

La presencia de Francia en la escena, con tacto, con cabeza fría y con humanismo, es bienvenida y puede dar sus frutos, a condición que se den a la tarea de conocer mejor los intereses, las características y las sensibilidades de los dos actores principales de la situación.

Publicado El Nuevo Siglo 10-12-2007
Publicado
www.lapalabradigital.com

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