7 de abril de 2008

Obama y Colombia

Muchos en Colombia están pendientes de lo que ocurra con Obama. El Gobierno Nacional desearía que la campaña electoral no afectara la privilegiada relación con Bush. La oposición espera que con Obama soplen vientos nuevos pero contrarios para el gobierno nacional. Los gremios ven con desesperanza las posiciones de Obama contra el TLC. Hasta los navegantes de Cartagena y Tominé cruzan los dedos para que los demócratas no se opongan al tratado y así poder importar veleros baratos…

Para el gobierno, los gremios y los esporádicos navegantes las últimas noticias no fueron buenas. La semana pasada Obama ratificó su oposición al TLC. Allí sigue primando la posición de los sindicatos norteamericanos sobre la necesidad de verificar una mayor protección a la actividad sindical en Colombia. Y en plena campaña electoral, Obama, o Clinton si recupera el terreno perdido, no se dará el lujo de contrariar una maquinaria sindical, que el día D es responsable de movilizar a parte del electorado. Así las cosas, gobierno, gremios y particulares expectantes tendrán que prever sus soluciones y posiciones sin TLC, al menos por este año.

Si se impone Obama en la primaria y además gana la presidencia norteamericana, el mundo percibirá un importante cambio en la sociedad norteamericana. Muchos en Colombia creerán en la posibilidad de una nueva relación con Estados Unidos. Otros, así no lo expresen, quedarán preocupados. No hay que olvidar que el presidente Uribe cometió el año pasado el error de decir que la oposición demócrata al TLC era una posición politiquera. Las sensibilidades y el malestar de algunos demócratas norteamericanos aún persisten.

En Colombia, gobierno y oposición, deben ser estratégicos y pensar que el escenario Obama no es inverosímil. Deben prepararse nuevas estrategias y ello impone un ejercicio de anticipación, con algunas consideraciones:

1) Las posiciones y las pasiones de los tiempos electorales suelen cambiar hacia tonos más moderados cuando se está en el gobierno. Pasadas las elecciones un TLC modificado tendría su cuarto de hora.
2) Los Demócratas continuarían teniendo la lucha contra el narcotráfico como tema crucial de la relación con Colombia. Los medios podrán cambiar pero no el objetivo;
3) Los demócratas en campaña han sido cautos frente al tema Chávez. Pero la burocracia y la diplomacia de Washington siguen percibiéndolo como factor desestabilizador, incluso en la perspectiva geopolítica internacional. Allí también pueden cambiar los medios, pero no el objetivo.
4) La visión demócrata es más propensa a aceptar liderazgos regionales que favorezcan una estabilidad conveniente para los intereses norteamericanos. La posición de Brasil como un líder “natural” en la región podría verse favorecida.
Con Obama el escenario cambia para Colombia. Gobierno y gremios económicos deberían asumirlo. La izquierda, más allá de cruzar los dedos, tendrá que desarrollar una propuesta que sea creíble para los norteamericanos. A los navegantes sólo les queda ahorrar más…
Publicado El Nuevo Siglo 07-04-2007
Publicado
www.lapalabradigital.com

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